Metanol
El metanol es un alcohol simple, altamente tóxico, utilizado como disolvente, reactivo químico y combustible. Es un compuesto orgánico de fórmula CH₃OH, ampliamente empleado en la industria química y en procesos de laboratorio.
¿Qué es el metanol?
El metanol, también conocido como alcohol metílico, es un compuesto orgánico de fórmula química CH₃OH. Es un líquido incoloro, volátil y altamente inflamable, con un punto de ebullición de 64,7 °C. Es un disolvente universal en laboratorios y se utiliza en la síntesis de productos químicos como formaldehído, acetaldehído y metacrilato de metilo. Su uso industrial es amplio, incluyendo la producción de plásticos, resinas y combustibles alternativos.
¿Por qué es peligroso en entornos de laboratorio?
El metanol es altamente tóxico por ingestión, inhalación o absorción cutánea. La ingesta de tan solo 10 mL puede causar ceguera, y dosis de 30 mL pueden ser letales. Su metabolismo produce formaldehído y ácido fórmico, que causan daño neurológico y metabólico. En entornos de laboratorio, se requiere manejo con guantes, gafas de protección y ventilación adecuada. Debe almacenarse en recipientes herméticos, alejado de fuentes de ignición y en áreas bien ventiladas.
¿Cómo se identifica y controla su uso?
El metanol se identifica mediante pruebas químicas como el ensayo de la reacción de la aldehído con el reactivo de Schiff o mediante técnicas analíticas como GC-MS, HPLC o NMR. En entornos regulados, su uso está sujeto a normativas como REACH, GHS, TSCA y las directrices de seguridad de SDS y CoA. Las etiquetas deben incluir pictogramas de peligro (GHS05, GHS07) y advertencias de toxicidad.
Conceptos relacionados
El metanol se diferencia del etanol (alcohol etílico) por su mayor toxicidad. Se utiliza como disolvente en pruebas de ELISA, PCR y análisis de proteínas (SDS-PAGE), pero debe evitarse en procesos que requieran alta pureza biológica. Su uso en productos farmacéuticos está estrictamente regulado por la USP, EP y BP.