Acetona
La acetona es un disolvente orgánico volátil, incoloro y altamente inflamable, ampliamente utilizado en laboratorios y procesos industriales por su capacidad para disolver una amplia gama de compuestos orgánicos.
Características y usos de la acetona
¿Qué propiedades químicas hace que la acetona sea tan útil en laboratorio?
La acetona (propanona) es un cetona simple con la fórmula química CH₃COCH₃. Es un disolvente aprotico polar, lo que le permite disolver tanto compuestos polares como no polares. Su bajo punto de ebullición (56 °C) y alta volatilidad facilitan su eliminación tras su uso. En laboratorios, se emplea para limpiar equipos, extraer compuestos orgánicos, y como disolvente en reacciones orgánicas. También se usa en la fabricación de plásticos, fibras sintéticas y medicamentos.
¿Cuáles son los riesgos y medidas de seguridad al manejar acetona?
La acetona es altamente inflamable y su vapor puede formar mezclas explosivas con el aire. Debe almacenarse lejos de fuentes de ignición y en recipientes herméticos. Es un irritante para la piel, ojos y vías respiratorias, y su exposición prolongada puede causar efectos neurológicos. Se recomienda el uso de guantes, gafas de seguridad y ventilación adecuada. Según el sistema GHS, se clasifica como sustancia inflamable (H225) y irritante (H315, H319). El SDS (Ficha de datos de seguridad) debe consultarse siempre antes de su uso.
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La acetona se utiliza frecuentemente junto con otros disolventes como etanol, metanol o cloroformo. Es un componente clave en la purificación de proteínas y en la extracción de lípidos. En análisis, se emplea en técnicas como GC-MS y HPLC como disolvente de partida.